La tecnología, por potente que sea, sólo encuentra su verdadero valor cuando se pone al servicio de las personas. Hoy nos detuvimos a pensar en el futuro que estamos construyendo a través de la Inteligencia Artificial (IA), en un diálogo que marca un hito para nuestra institución: el inicio de una discusión pública y profunda sobre el papel que debe jugar la universidad frente a este cambio de era.
En el Centro Universitario UAEM Tianguistenco, vivimos una jornada de diálogo honesto y necesario. Bajo el compromiso de nuestra rectora, la Dra. Martha Patricia Zarza Delgado, con una universidad cercana y comprometida, nos reunimos para entender que la innovación no es una carrera de velocidad, sino un camino hacia la equidad.
Fue inspirador compartir este espacio con más de 130 integrantes de nuestra comunidad; ver rostros jóvenes y mentes experimentadas coincidir en un mismo auditorio nos confirma que el interés por una tecnología ética es compartido. En la UAEMéx no estamos partiendo de cero: actualmente, 39 investigadoras e investigadores ya impulsan proyectos de IA (11 de ellos con financiamiento interno y otros en colaboración con instancias externas) que buscan transformar el entorno mexiquense desde la raíz.
Sin embargo, el avance tecnológico trae consigo un desafío ético: la “injusticia epistémica”. Los modelos de IA a menudo heredan los sesgos de los datos con los que se entrenan. Por eso, hoy pusimos sobre la mesa la urgencia de que el “Sur Global” y nuestras instituciones no sean solo espectadores, sino arquitectos de estas herramientas. Necesitamos una IA que nos reconozca, que hable nuestro idioma y que nos represente.
Una de las ideas que más eco generó en nuestra charla fue la necesidad de ver la infraestructura científica como un derecho esencial. Así como el acceso al agua o la electricidad es fundamental para una vida digna, los modelos de datos y la capacidad computacional deben convertirse en un bien público. Es inviable que cada equipo trabaje de forma aislada; la ciencia abierta nos enseña que integrar recursos es la única vía para reducir costos y potenciar la innovación real.
Acompañados por el titular. Luis Fernando Bravo Navarro, de la Agencia Digital del Estado de México, ratificamos que la transformación digital solo es posible si es inclusiva. A través de iniciativas como CienciaCercana y nuestros repositorios de libros abiertos, en la UAEMéx ya estamos demostrando que el conocimiento debe circular sin barreras.
La transformación social no se mide en algoritmos, sino en la capacidad de nuestra gente para apropiarse de ellos y mejorar su realidad. Sigamos impulsando un modelo transformador que convierta a la ciencia abierta en el motor de un porvenir más justo, ético y humano para todas y todos.
#tuaeméx
#CienciaAbiertaQueTransforma
Tangunxadi Mpese ra Xehnini M’onda
Instituto Literario #100, Centro, 50000
Toluca de Lerdo, México