Existen jornadas que nos reconfortan y nos recuerdan el sentido profundo de la labor universitaria. El Encuentro de Ciencia: Fortaleciendo la Investigación en los Estudios de Género, realizado en el Centro Universitario UAEM Valle de México, fue precisamente uno de esos momentos. Ver el Auditorio “Libro Abierto” lleno con cerca de quinientas personas (investigadoras, investigadores, estudiantes, docentes y autoridades) nos demostró que el compromiso con la igualdad sustantiva está profundamente vivo en nuestra comunidad.
Desde la Secretaría de Ciencia asumimos con total convicción una idea muy clara: la ciencia no puede ser verdaderamente abierta ni transformadora si deja a alguien fuera.
A menudo pensamos que la desigualdad por motivos de género se resuelve únicamente permitiendo que las mujeres entren a las aulas o a los laboratorios. Sin embargo, la evidencia demuestra una realidad más compleja. Reportes recientes de organismos internacionales como el International Science Council destacan que, si bien las restricciones explícitas se han reducido, persisten barreras informales y controles de acceso que frenan el avance de las investigadoras en las etapas previas a la selección.
Las mujeres enfrentan hasta tres veces más probabilidades de reportar barreras en su desarrollo profesional y cuatro veces más probabilidades de perder oportunidades debido a labores de cuidado. Aunque en México la presencia de investigadoras en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores ha alcanzado un crecimiento significativo (superando las 18 mil científicas), ese incremento aún no se refleja de forma equitativa en los órganos de decisión ni en los máximos niveles de reconocimiento.
En nuestra casa de estudios, la UAEMéx, los diagnósticos no son números fríos: son una invitación a empatizar y actuar. Analizar la adscripción al SNII por municipio, área del conocimiento o tipo de contratación nos muestra brechas en las que debemos seguir trabajando juntos, con sensibilidad y compromiso.
Esto nos lleva a hacernos una pregunta: ¿Es la Ciencia Abierta una oportunidad para reducir brechas?
La respuesta es afirmativa, siempre y cuando se construya como un modelo eminentemente comunitario.
La Ciencia Abierta democratiza la visibilidad de las investigadoras al eliminar las barreras económicas de las suscripciones o los cobros por publicar. Asimismo, combate de frente el llamado “Efecto Matilda”, garantizando que el trabajo científico de las mujeres sea visibilizado, citado, atribuido y acreditado con transparencia y justicia epistémica.
Sin embargo, publicar en acceso abierto no es suficiente. Es indispensable desmantelar los sesgos estructurales. Abrir la ciencia implica asegurar que los conocimientos generados en materia de género, feminismo, derechos humanos, salud, sostenibilidad y educación no permanezcan atrapados en métricas comerciales, sino que se pongan al servicio de la sociedad para transformar realidades.
Este encuentro es reflejo de la visión que guía a nuestra universidad bajo el liderazgo de la Rectora, la Dra. Martha Patricia Zarza Delgado: construir una comunidad cuidadora, más justa, incluyente y cercana. El trabajo que día a día realizan las investigadoras e investigadores en los estudios de género nos brinda la luz necesaria para trazar mejores decisiones institucionales.
La transformación de nuestra sociedad no ocurre en la frialdad de las estadísticas; ocurre cuando las personas se adueñan del conocimiento y lo convierten en empatía, equidad y bienestar común. Hagamos de la ciencia un espacio abierto, humano e incluyente para todas y todos.
Tangunxadi Mpese ra Xehnini M’onda
Instituto Literario #100, Centro, 50000
Toluca de Lerdo, México